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Date: Fri, 27 Jul 2001 18:35:43 +0200
From: Sergio Sanchez <sesaga@...>
Subject: 30/7 La 2 23:00 My fair lady
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Si a un nostálgico como Garci no le da por emitir sin remordimientos la
infame copia con cacniones dobladas, la noche del lunes será todo un
festival cinematográfico. Adaptación de un musical de Alan Jay Lerner y
Frederick Loewe, en una época en que el género ya no estaba para las
creatividades de Donen y Minnelli y se dedicaba a adaptar fielmente éxitos
del teatro.
My fair lady es después de West side story el musical teatral más célebre
de la historia, esperando que el tiempo de el lugar que le corresponde a
Andrew Lloyd Webber y esos espectáculos suyos que duran décadas en Londres.
Le confian la dirección a George Cukor que hace un aplicado y brillante
trabajo. Rex Harrison repite su papel de los escenarios y crece la polémica
cuando Audrey Hepburn le arrebata el papel a la entonces desconocida como
estrella de cine Julie Andrews, que era la actriz que había triunfado en
los escenarios con la obra. Ese año Julie Andrews se vengará ganando el
Oscar a la mejor actriz principal por Mary Poppins.
Rex Harrison no sabe cantar y repite los recitativos que habían escrito
los autores para él, aunque su interpretación es magnífica. Audrey Hepburn
hace algunas pruebas pero es doblada por Marnie Nizon, que ya tenía
experiencia doblando a Deborah Kerr en El rey y yo o a Natalie Wood en West
side story. Y a ellos se le añade unos secundarios estupendos entre quienes
destaca Stanley Hollaway, reconocible por comedias inglesas, como el padre
de la protagonista.
Son casi tres horas de espectáculo, tremendamente entretenidas, que aunque
poco tienen que ver con el musical de Fred Astaire y Gene Kelly, para bien
y para mal, acaban haciendo pasar un muy buen rato. My fair lady es una
joya, es la muestra de la decadencia de un género que tuvo que acabar
poniendo sus ojos en el teatro, que le llevaba la delantera. Los argumentos
ya no eran cómo se preparaba un esepectáculo, los musicales cantaban sobre
cosas muy diferentes, en ambientes muy diferentes y con personajes más
complejos. Incluso como en el caso de West side story introducían el drama.
El lunes por la noche estará dispuesto uno una vez más, si no es que
cantan "La lluvia en Sevilla siempre fue una maravilla" en lugar de "The
rain in Spain", a volver a ver como la grosera e inculta florista Eliza
Doolitle es reconvertida en una elegante dama de la alta sociedad.
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