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| author | alex <alex@pdp7.net> | 2021-12-27 19:04:30 +0100 |
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diff --git a/content/2021/12/una-de-las-rubias.gmi b/content/2021/12/una-de-las-rubias.gmi new file mode 100644 index 00000000..dda1ea6c --- /dev/null +++ b/content/2021/12/una-de-las-rubias.gmi @@ -0,0 +1,12 @@ +# Una de las rubias +2021-12-27 + +Aunque soy menos fan de Andre Agassi que de Debbie Harry y Blondie, creo que os recomendaría antes Open, sobre Agassi (y otra rubia), que Face It sobre "Dirty Harry". Pero eso simplemente es que como libro, Open es bastante superior... y necesita mucho más de las recomendaciones que esta radiografía no sólo de uno los fenómenos musicales de la historia, sino también de una era mitificada como pocas. + +Los que quieran oír sobre *esa* Nueva York y sobre *esa* faraona perdonarán el caos que si bien debe ser un reflejo fiel del contexto del libro, confunde y avasalla al lector. Serán unas cuatro páginas de promedio por año, en las que apenas se vislumbra al sujeto del libro (si acaso, en un par de puñaladas de humor o en un par de ramalazos de entusiasmo que a pesar de todo sorprenden por venir de una de las más acreditadas reinas de hielo), pero que contienen suficientes anécdotas coloridas, ciertas o no, como para satisfacer al más mitómano. + +Lo más destacable del libro quizá sea la facilidad con la que expone temas espinosos sin opinar, creo que no con ánimo de no ofender, o por vergüenza, sino por la esperable sobredosis de estar a la vuelta de todo que se le supone a la diva. Las cosas son como son y la realidad es demasiado compleja como para ser reducida a trescientas y pico páginas, pues eso dejaría menos espacio para el sexo, las drogas y el rock and roll. + +Ojalá saber lo suficiente como para discernir, pero Debbie por supuesto que estuvo en Studio 54, y le tendremos que perdonar las posibles lagunas, intencionadas o no. + +Comentar también que como buen libro-tótem, sospecho que las ediciones electrónicas deben perder parte del encanto de la legión de fan art que puntúa el libro. Por mucho que se empeñen en deforestar y contaminar, los fetiches digitales siguen sin ser lo mismo. |
